La IFS promueve la idea de que cada persona tiene la capacidad de sanar por sí misma y convertirse en la principal figura de apego/apoyo para las partes más vulnerables de su personalidad y aquellas que han cargado con traumas. Esta terapia ofrece pasos concretos para lograr un mayor control sobre las reacciones impulsivas o automáticas, ayudando a transformar esa voz interna crítica en una voz de apoyo, y a eliminar sentimientos de inutilidad.